durezas y callos - Durezas y callos en los pies: cómo eliminarlos de forma segura

Durezas y callos en los pies: cómo eliminarlos de forma segura

Las durezas y callos en los pies son una de las consultas más frecuentes en podología. Aunque muchas personas conviven con ellos durante años pensando que son un problema menor, lo cierto es que pueden causar molestias importantes e incluso afectar a la forma de caminar. En este artículo te explicamos por qué aparecen y cuál es la manera más segura de tratarlos.

¿Qué son las durezas y callos y por qué se forman?

Las durezas (hiperqueratosis) y los callos (helomas) son acumulaciones de piel endurecida que el cuerpo genera como mecanismo de defensa. Cuando una zona del pie sufre presión o fricción repetida, la piel responde engrosándose para proteger los tejidos más profundos.

Las causas más habituales incluyen el uso de calzado inadecuado, alteraciones en la pisada, deformidades como juanetes o dedos en garra, y pasar muchas horas de pie. También influyen factores como la sequedad cutánea o la falta de hidratación.

Diferencia entre durezas y callos

Aunque se usan como sinónimos, tienen características distintas. Las durezas suelen ser extensas, de color amarillento y aparecen principalmente en el talón o la planta del pie. Generalmente no duelen a menos que se agrieten.

Los callos, en cambio, son más pequeños y localizados, con un núcleo central más duro. Suelen formarse en los dedos o entre ellos, y pueden resultar bastante dolorosos al presionarlos. Cuando aparecen entre los dedos, se denominan helomas interdigitales o «ojos de gallo».

Por qué no debes tratarlos en casa

Es tentador recurrir a cuchillas, piedras pómez agresivas o parches callicidas de farmacia. Sin embargo, estos métodos caseros conllevan riesgos importantes. Las cuchillas pueden provocar cortes e infecciones, mientras que los callicidas contienen ácidos que dañan también la piel sana circundante.

Además, eliminar la capa superficial sin tratar la causa subyacente solo consigue que el problema vuelva a aparecer en pocas semanas. Por eso, ante durezas y callos persistentes, lo más recomendable es acudir a un profesional.

Tratamiento profesional de quiropodia

En consulta, el podólogo elimina las durezas y callos de forma segura mediante instrumental estéril y técnicas específicas. El procedimiento es indoloro y proporciona alivio inmediato. Puedes conocer más sobre este y otros tratamientos en nuestra sección de servicios de podología.

Pero lo más importante es que el profesional evalúa por qué han aparecido estas lesiones. A veces se debe a un problema biomecánico que requiere plantillas personalizadas; otras veces basta con cambiar de calzado o mejorar los hábitos de cuidado del pie.

Consejos para prevenir su aparición

  • Usa calzado de tu talla, con puntera amplia y materiales transpirables.
  • Hidrata tus pies a diario con crema específica, insistiendo en talones y zonas de presión.
  • Revisa tus pies regularmente para detectar zonas de roce o enrojecimiento.
  • Si tienes alteraciones en la pisada, consulta sobre la posibilidad de usar plantillas.

Estos cuidados también ayudan a prevenir otros problemas frecuentes como la uña encarnada, especialmente cuando se combinan con un corte de uñas adecuado.

Pide cita en nuestra clínica de Olite

Si las durezas o callos te causan molestias o reaparecen constantemente, no sigas esperando. En nuestra clínica de podología en Olite te ayudamos a eliminarlos de forma segura y a identificar la causa para evitar que vuelvan. Puedes contactarnos por teléfono en el 679 62 05 84, por WhatsApp o visitarnos en la Calle Rúa del Cerco de Fuera, 4, 31390 Olite (Navarra). También puedes dejarnos tus datos en nuestra página de contacto. ¡Te esperamos!