Los hongos en las uñas de los pies, conocidos médicamente como onicomicosis, son una de las consultas más frecuentes en podología. Esta infección afecta a una parte importante de la población y, aunque no suele ser grave, puede resultar molesta, antiestética y, si no se trata adecuadamente, extenderse a otras uñas o a la piel circundante.
Qué son los hongos en las uñas y por qué aparecen
La onicomicosis es una infección causada principalmente por hongos dermatofitos, aunque también pueden intervenir levaduras y mohos. Estos microorganismos proliferan en ambientes cálidos y húmedos, lo que convierte a los pies en un lugar ideal para su desarrollo.
Los factores de riesgo más habituales incluyen el uso prolongado de calzado cerrado y poco transpirable, caminar descalzo en piscinas, vestuarios o duchas públicas, y padecer sudoración excesiva en los pies. Además, personas con diabetes, problemas circulatorios o sistema inmunitario debilitado tienen mayor predisposición a desarrollar esta infección.
Síntomas de los hongos en las uñas
Reconocer los signos de onicomicosis a tiempo es fundamental para iniciar el tratamiento cuanto antes. Los síntomas más frecuentes son:
- Cambio de coloración: la uña adquiere tonos amarillentos, marrones o blanquecinos.
- Engrosamiento de la uña: se vuelve más gruesa y difícil de cortar.
- Textura quebradiza: la uña se desmenuza o se rompe con facilidad.
- Deformación: puede perder su forma natural y volverse irregular.
- Mal olor: en casos avanzados puede aparecer un olor desagradable.
Si notas alguno de estos cambios en tus uñas, es importante que acudas al podólogo para confirmar el diagnóstico y descartar otras afecciones como la uña encarnada, que también puede presentar alteraciones en la uña.
¿Cómo se contagian los hongos?
Los hongos se transmiten principalmente por contacto directo con superficies contaminadas. Caminar descalzo en zonas húmedas como piscinas, gimnasios o duchas compartidas aumenta considerablemente el riesgo de contagio. También puede transmitirse al compartir toallas, calcetines o calzado con una persona infectada.
Es importante saber que la infección puede extenderse de una uña a otra, e incluso a la piel del pie, provocando lo que comúnmente conocemos como pie de atleta. Por ello, mantener una buena higiene y secar bien los pies después del baño resulta esencial para la prevención.
Tratamiento profesional de la onicomicosis
El tratamiento de los hongos en las uñas requiere constancia y, en la mayoría de los casos, supervisión profesional. En consulta podológica podemos aplicar tratamientos tópicos específicos, realizar fresado de la uña afectada para eliminar la parte dañada y mejorar la penetración de los antifúngicos, y hacer un seguimiento periódico de la evolución.
Es fundamental no intentar tratar la infección con remedios caseros sin orientación profesional, ya que algunos pueden resultar ineficaces o incluso agravar el problema. El tiempo de recuperación varía según la extensión de la infección, pero puede llevar varios meses hasta que la uña sana crezca por completo.
Consejos para prevenir los hongos
Además del tratamiento, adoptar ciertos hábitos ayuda a prevenir recaídas y nuevos contagios:
- Usa chanclas en piscinas, vestuarios y duchas públicas.
- Seca bien los pies, especialmente entre los dedos, después del baño.
- Elige calcetines de algodón y cámbialos a diario.
- Opta por calzado transpirable y evita el uso prolongado del mismo par.
- Mantén las uñas cortas y limpias.
Si además presentas durezas o callos en los pies, una revisión completa en consulta permitirá abordar todas las afecciones de forma integral.
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Si sospechas que puedes tener hongos en las uñas o notas cambios en su aspecto, no esperes a que la infección avance. En nuestra clínica de podología podemos ayudarte con un diagnóstico preciso y un tratamiento adaptado a tu caso. Llámanos al 679 62 05 84, escríbenos por WhatsApp o visítanos en Calle Rúa del Cerco de Fuera, 4, 31390 Olite (Navarra). Estaremos encantados de atenderte.

